He de confesar que yo era de esas personas que pensaban que los Gringous eran presumidos, prepotentes y que hacían poquita cosa a los mexicanos. Llevo 9 meses trabajando directamente con gente americana y he comprendido por qué ellos son potencia y nosotros ps, ps no…

Para empezar, para ellos dar su palabra es un pacto de honor, no como los mexicanos que prometemos y a la mera hora no hacemos ni madres.

Si te citan a las cinco, es a las cinco (o unos minutos antes, de preferencia) nada de hacer esperar a la gente y mucho menos decir nos vemos a las 5 para llegar 5 y media, eso simplemente es como una mentada de madre, literal. Igual cuando les cambias una cita de un día a otro.

Aprecian que la gente se esfuerce y se supere, nada de envidias pendejas. Si quieres tener cosas buenas, trabajale y no esperes milagros.

Se dan a entender re bien con los choferes y taxistas. Y aprendí con ellos que el lenguaje a señas es realmente el lenguaje universal.

Tu hora de salida es a las cinco a menos que algo extraordinario o urgente se aparezca. Pero igual tu hora de entrada es unos minutos antes, no dos horas después.

También comen tacos, pan de dulce, Chile y pozole.

Para mi hubiera sido más difícil aprender español si mi lengua materna hubiera sido el inglés.

La familia es lo más valioso que podemos tener.

Y así les puedo decir muchas cosas buenas de ellos, pero lo haré cuando conozca mucho mas. Por ahora sólo quería compartirles que ellos son muy buenas personas, trabajadores y cero burocracia. Amo trabajar con ellos ¡de verdad!

PD: hoy fue su primer día de Rosca de Reyes, a uno de ellos le salió el Beibi Yisus, fue muuuuuy divertido y de muchisimas risas. Creo q les gustó nuestra tradición (y el pan de la rosca).

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IMG_1563.JPGHoy tuve cita con el loquero, sinceramente después de la fractura sentía que me había desmoronado y que no valía la pena seguir con el tratamiento, que nada cambiaba y que había vuelto la misma Pokzy llorona y que todo lo ve negro…

Hoy sé que después de un madrazo poli trauma como el que me di, donde por fortuna sólo me rompí el pie (les juro que por lo menos una mano también pensé y aún siento que tuve rota) bueno dice el doc que es normal, los seres humanos hacemos planes pensando que jamás nos va a pasar nada y llegaremos a cumplirlos, pero ¿y si no?
Y si no, bueno, viene la frustración, el enojo, la decepción, en mi caso al no poderme mover e ir a trabajar, a la escuela y cuidar niños pues me puso en una situación aún más vulnerable. Me sentí inútil y que no servía para nada ¿por qué?

Porque soy la mamá en esta historia.

Y las mamás tenemos ese mal hábito de pensar siempre en todos los demás y hasta el final en nosotras. Queremos lo mejor para nuestros hijos, ayudar al marido hasta donde sea posible aunque eso implique dejar de lado nuestras necesidades y diversiones.

¿Saben cual fue el consejo de hoy?

RE LÁ JA TE, Maribel (así me digo cuando me auto regaño) el trabajo sigue ahí, la escuela ya empezó pero estoy a tiempo de ponerme al corriente y sobretodo, mis hijos están disfrutando la compañía de su mamá.

Así que HOY por primera vez en los 30 días que llevo de incapacidad no me levanté de la cama para nada. Disfruté y comprendí que esto es reposo.

Hasta la gastritis se me quitó.

Ooooooh, la medicina y las ciencias sociales trabajando juntas.

Ah ¿qué por qué el durazno? Cuando estaba en consulta el doctor lo tenía en su escritorio, yo fui sin desayunar por lo que no le quité la vista de encima todo el rato, creo que se dio cuenta de mi hambre jijiji.